Un nuevo episodio judicial tuvo este lunes la historia de "Perseo", un gato por el cual la Corte de Apelaciones de Valdivia rechazó en agosto pasado la tenencia compartida, luego de que sus responsables terminaran una relación.
Este lunes la Primera Sala de la Corte Suprema rechazó un recurso de casación en contra de la sentencia que negó una demanda por la tenencia compartida de una mascota de una pareja. De esta forma, confirmó la decisión de la Corte de Apelaciones de Valdivia que ordenó en segunda instancia que "Perseo" debía ser cuidado únicamente por la mujer y no en una tuición alternada como se pretendía.
"Si bien se ha acreditado que ambas partes fueron las tutoras y responsables del animal, lo cierto es que la normativa de protección animal invocada exige analizar la condición de la mascota no sólo como una cosa mueble semoviente al amparo de la copropiedad del derecho común, sino como un ser sintiente cuyo bienestar debe ser objeto de protección por sobre el interés y derecho de sus dueños", expone la resolución, publicada por el Poder Judicial en su sitio oficial.
"Por lo que la copropiedad que sirve de fundamento a la acción en estudio no resulta, por sí sola, determinante para su acogimiento; unido a la alta conflictividad de las partes que permite descartar cualquier garantía de bienestar para el felino bajo un sistema de custodia compartida, régimen que por lo demás tampoco se ajusta a las pretensiones propias de la acción ejercitada", agrega.
Todo comenzó en 2021, cuando Rodrigo y Paulina adoptaron a "Perseo", compartiendo los gastos de alimentación y consultas veterinarias, y alternando su cuidado entre las casas de ambos (un mes cada uno).
Esta dinámica perduró incluso cuando la pareja terminó su relación, pero en mayo de 2025, Paulina, la dueña de "Perseo" en el Registro Nacional de Mascotas, decidió terminar la tenencia compartida, denunciando que las estadías con Rodrigo producían estrés severo en el felino.
Además, la mujer sostuvo que el gato había sufrido lesiones físicas, alteraciones conductuales y negligencias.
El hombre negó las acusaciones y dijo que había intentado en reiteradas ocasiones ver al animal tras el fin del cuidado alternado, un requisito que se le había denegado, lo que habría afectado su salud física y mental.
Fue así como Paulina y Rodrigo llevaron el caso de la custodia de "Perse" —hoy de cuatro años— a la justicia, exponiendo ante el Segundo Juzgado de Letras de Osorno sus versiones de los hechos. Este tribunal consideró que ambos habían tomado la decisión de adoptarlo, estableciendo que existía copropiedad sobre el gato y debían volver a compartir su custodia por un mes cada uno.
Dicha decisión fue apelada por Paulina, pasando el caso a la Corte de Apelaciones de Valdivia, que rechazó la decisión del Juzgado de Letras.
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