Preocupación generó la nueva etiqueta de eficiencia energética en la industria automotriz, que debería comenzar a regir desde enero de 2027, pues si bien ayudaría a saber con mayor precisión al momento de comprar un auto cuánto gastará, ya advierten importantes alzas en el valor de los vehículos nuevos. Además, 800 modelos saldrían del mercado por la nueva normativa y las ventas caerían en unas 80 mil unidades.

Así lo planteó en las últimas horas la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC). Destacar que el cambio contempla una mayor exigencia en el rendimiento referencial, pasando de 18,8 a 22,8 kilómetros por litro de gasolina, lo que equivale a un incremento de 21,3%. A ello se suma la adopción de WLTC como ciclo más exigente de medición para la homologación desde octubre de 2025.

Desde ANAC advierten que la reducción de oferta afectará directamente a las familias de clase media, a las pymes y a quienes necesitan un vehículo para trabajar.

"Si más de 800 modelos de entrada —los más económicos— salen del mercado, el impacto puede convertirse en un misil al bolsillo de la clase media. Hablamos de familias que necesitan llegar al trabajo, de personas que trasladan a sus hijos o cuidan a sus padres y de emprendedores que dependen de un vehículo para generar ingresos. Perder alternativas accesibles puede obligarlos a endeudarse más o postergar la renovación, manteniéndolos a bordo de vehículos más gastadores y contaminantes. La transición hacia una movilidad más eficiente debe permitir que esas personas también puedan acceder a ella", expuso Sebastián de Cárcer, presidente de ANAC.

Los modelos que saldrán del mercado chileno si se concreta el aumento de exigencias

Independiente de la marca de cada vehículo, los modelos que podrían desaparecer del mercado son todos aquellos que en su etiqueta de consumo no cumplan con la nueva exigencia de 22,8 kilómetros por litro de gasolina.

 

Esto, según antecedentes del gremio, afectará a la totalidad de los vehículos a combustión interna —gasolina y diésel— e incluso a los híbridos convencionales disponibles hoy en el mercado, que quedarían por debajo del rendimiento exigido. Además, el aumento de la exigencia supondría sanciones del orden de US$75 millones anuales, lo que los llevaría a desaparecer del mercado nacional.

Los más afectados serán los más económicos, pues de acuerdo con ANAC el aumento de la exigencia prácticamente haría desaparecer a los modelos a combustión de entrada por debajo de los $15 millones, que son precisamente los más vendidos y más apetecidos por los consumidores en Chile.

Asimismo, el encarecimiento asociado al cambio tecnológico necesario para adecuar los vehículos a los nuevos estándares podría alcanzar entre US$3.500 y US$5.000 por unidad, o sea hasta cinco millones de pesos por vehículo vendido, a lo que se suma la presión de la eventual aplicación de multas.

"Una familia puede entender perfectamente que un vehículo más eficiente le ahorrará combustible, pero necesita poder pagar el pie y la cuota para comprarlo. El ahorro futuro en gasolina no resuelve por sí solo esa barrera de entrada. Por eso pedimos evaluar el efecto conjunto del nuevo ciclo de medición y del aumento de exigencias, con datos comparables y considerando las condiciones reales de los compradores", explicó Diego Mendoza, secretario general de ANAC, quien advirtió sobre los modelos que saldrían del mercado.

"Todos los vehículos a combustión interna que se venden hoy quedarían por debajo del estándar. Todos, sin excepción", según declaró a Teletrece.

El gremio pidió postergar por dos años su implementación, algo que desde el Gobierno están dispuestos a evaluar.

TE PUEDE INTERESAR:

Publicidad