La confirmación de la muerte de Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, generó reacciones inmediatas en Chile. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, calificó el hecho como un golpe importante contra el Tren de Aragua, organización criminal que ha sido vinculada a diversos delitos en el país, aunque advirtió que la caída de su principal líder no implica el fin de sus operaciones.

Las declaraciones se conocieron luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informara que el cabecilla de la organización habría muerto durante un operativo realizado en Venezuela, en una acción que, según autoridades estadounidenses, contó con colaboración de organismos venezolanos.

Gobierno destaca golpe contra la estructura criminal

A través de su cuenta de X, Arrau sostuvo que la muerte de Guerrero representa un avance relevante en la lucha contra una organización que ha extendido su actividad criminal por distintos países del continente.

“La baja de Héctor Guerrero, máximo líder del Tren de Aragua, es un golpe relevante contra una organización criminal que ha extendido su violencia por distintos países del continente”, escribió la autoridad.

El ministro también destacó los antecedentes que apuntan a una coordinación entre Estados Unidos y Venezuela para concretar el operativo. “Es especialmente esperanzadora la colaboración informada entre Estados Unidos y las autoridades venezolanas”, agregó.

El vínculo del Tren de Aragua con Chile

La organización liderada por Guerrero ha sido objeto de múltiples investigaciones en Chile durante los últimos años. Diversas causas desarrolladas por la Fiscalía y la PDI han permitido desarticular células ligadas al Tren de Aragua en distintas regiones del país, particularmente en la zona norte.

De hecho, en 2023 la Fiscalía de Tarapacá emitió una orden de detención contra el “Niño Guerrero”, apuntándolo como uno de los responsables de dirigir y coordinar actividades criminales que eran ejecutadas por integrantes de la organización en territorio chileno.

En ese contexto, Arrau afirmó que la muerte del líder criminal se suma a los avances que las instituciones de nuestro país han conseguido recientemente. “Esta acción se suma a los importantes golpes que nuestras instituciones han propinado al Tren de Aragua en Chile durante las últimas semanas”, señaló.

Pese a valorar el impacto que podría tener la muerte de Guerrero en la estructura de la organización, el ministro enfatizó que las autoridades no consideran cerrado el combate contra el Tren de Aragua.

“La caída de un líder no significa el fin de una organización como esta. Por eso seguiremos coordinando a todo el sistema de seguridad detrás de sus células y cada uno de sus integrantes, fortaleciendo la cooperación internacional y la acción coordinada del Estado”, afirmó el ministro. 

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