La senadora Camila Flores (RN) se encuentra en medio de una nueva polémica tras la denuncia de que no pagó $18 millones a un proveedor de imanes para su campaña electoral.
De acuerdo con un reportaje de Radio Biobío, la parlamentaria enfrenta una demanda civil por parte de una imprenta de la comuna de Santiago, la que produjo 40 mil imanes con su imagen para su campaña.
El caso inició cuando Luis Villa Villar, quien asesora a empresarios chinos, fue contactado por María Ester Munnier —exdirectora regional del Senda, militante de la UDI y excandidata al Consejo Regional de Valparaíso— para gestionar apoyos para la candidatura de Camila Flores.
“A través mío unos empresarios chinos le ayudaron a María Ester para su candidatura. Empezamos a tener buena comunicación y ella después me llamó para ver si yo podía conseguir gente que ayudara a Camila Flores. Dijo que ella [Camila] me quería conocer”, dijo Villa al citado medio.
Tras una reunión con la parlamentaria concretada el 27 de octubre, le pidieron “si yo podía contactar una imprenta porque necesitaban hacer unos trabajos para la candidatura y ahí yo los puse en comunicación con mi tío, Hugo Villar, para que acordaran los términos. Ahí fue cuando, a través de sus asesores, solicitaron el trabajo a él de forma particular”.
El trabajo (los 40 mil imanes) sería financiado por los empresarios chinos, pero no habrían concretado los pagos debido a que Camila Flores “no les contestó nunca el teléfono”.
“Ella [Camila] siempre pidió que le ayudaran los empresarios a pagar la factura (…) Después yo hablé con los chinos y no la quisieron ayudar porque no les contestó nunca el teléfono. A mí tampoco me contestaron nunca más”, relató.
El dueño de la imprenta, Hugo VIllar, presentó una denuncia contra Flores por los $18,3 millones que costó la fabricación de los 40 mil imanes. Vinko Fodich, abogado de Villar, afirmó que “estos servicios que fueron prestados no han sido pagados por la senadora, ni siquiera después de haber obtenido su devolución por parte del Servicio Electoral. Por tal motivo, hemos iniciado una demanda de cobro ejecutivo por la factura”.
La respuesta de la parlamentaria:
Tras ser consultada sobre la demanda civil, la senadora negó "categóricamente" haber solicitado los servicios de la imprenta. Una fuente consultada por el medio antes citado comentó que la parlamentaria consideraba a los imanes como una "donación".
En el reportaje hay imágenes del vehículo que Flores utiliza como apoyo de sus tareas parlamentarias —financiado por fondos fiscales— retirando los imanes. Además, la persona que lo conducía sería un funcionario de Carabineros del Departamento de Protección de Personas Importantes (PPI) que la entonces diputada tenía asignado tras recibir amenazas.
Debido al fuero parlamentario, durante la próxima semana el Pleno de la Corte de Apelaciones de Valparaíso deberá asignar a un ministro que se pronuncie sobre la admisibilidad de la demanda presentada por el dueño de la imprenta.
Las otras dos investigaciones que involucran a Camila Flores
Recordemos que un reportaje de Teletrece reveló en abril de este año que la parlamentaria está siendo investigada por presunto fraude al fisco . El delito, que alcanzaría un perjuicio de $300 millones, se trataría de que habría “implementado un mecanismo sistemático y reiterado para apropiarse indebidamente de fondos públicos mediante la contratación de personal con cargo a las asignaciones parlamentarias”.
Además, Camila Flores acusó a su exmarido, Percy Marín, por la posible filtración de fotos íntimas. “Mi exmarido, coludido con otras personas, han difundido fotos privadas mías obtenidas de manera ilícita, ilegal, hechos que he denunciado a la justicia y que espero que se investiguen con el extremo rigor que yo misma he sido investigada", declaró la senadora en un video que compartió mediante sus redes sociales.