El mercado de los medicamentos para bajar de peso vive una transformación acelerada. Mientras la patente de Ozempic comienza a expirar en distintos países y se prepara el desembarco de versiones genéricas más económicas, nuevas alternativas ya empiezan a posicionarse en Chile: Wegovy y Mounjaro.

Ambos tratamientos pertenecen a una nueva generación de fármacos basados en péptidos, moléculas capaces de enviar señales al organismo para intervenir en procesos como el hambre, la saciedad y el metabolismo.

El fenómeno comenzó con Ozempic, desarrollado originalmente por Novo Nordisk como tratamiento para la diabetes tipo 2. Sin embargo, su impacto en la pérdida de peso lo transformó rápidamente en uno de los medicamentos más demandados a nivel mundial.

El éxito comercial fue tan grande que, en su mejor momento, las ventas globales del fármaco alcanzaron cifras equivalentes a cerca del 4% del PIB anual de Dinamarca, país donde se encuentra la farmacéutica.

Wegovy y Mounjaro: las nuevas apuestas para controlar el peso

En medio de ese escenario aparecen Wegovy y Mounjaro, dos medicamentos que prometen ampliar aún más el mercado de los tratamientos metabólicos.

Wegovy utiliza semaglutida, el mismo compuesto presente en Ozempic, aunque en concentraciones más altas y orientadas específicamente al control de peso.

Mounjaro, en tanto, utiliza tirzepatida, una molécula que actúa sobre dos receptores hormonales: GLP-1 y GIP. Según especialistas, ese mecanismo permitiría generar un efecto más amplio sobre el apetito, la regulación de la glucosa y la sensación de saciedad.

En conversación con LUN, Cristián Arriagada, cirujano plástico y director de la clínica Younique, explicó que el interés por este tipo de tratamientos responde también a un cambio cultural en torno a la salud y el bienestar. “Hoy la gente no quiere solamente estar saludable, quiere estar mejor”, afirmó.

El especialista sostuvo que los medicamentos GLP-1 no solo apuntan a reducir la ingesta de alimentos, sino también a modificar la forma en que el cuerpo procesa lo que consume. “Es como un reentrenamiento del cerebro”, señaló.

El efecto inesperado de los GLP-1: menos alcohol y otras adicciones

Uno de los aspectos que más interés está generando en torno a estos medicamentos son sus posibles efectos más allá de la pérdida de peso.

Según explicó Arriagada en la entrevista, diversos estudios y experiencias clínicas han mostrado que los GLP-1 podrían influir también en conductas adictivas. “Hoy se ha visto mucho que los GLP-1 reducen también el consumo de sustancias como alcohol, incluso drogas y otros”, aseguró.

El médico agregó que los avances en genética, epigenética y medicina de precisión permiten intervenir procesos biológicos cada vez más complejos. “Uno puede darle señales a la célula para que haga ciertas cosas o deje de hacer otras”, indicó.

Aunque el interés por estos tratamientos sigue creciendo, el precio continúa siendo una de las principales barreras. En Chile, algunas jeringas de Wegovy y Mounjaro superan los 400 mil pesos.

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