"Debido a los nervios": la explicación de cajera imputada por robo frustrado de $777 millones en sucursal de BancoEstado
Una falsa emergencia médica, una amenaza de bomba y un cheque por $777 millones. Esos son algunos de los elementos que forman parte de una investigación que busca esclarecer la maniobra de fraude frustrado contra una sucursal de BancoEstado en la comuna de Ñuñoa.
Los hechos ocurrieron el pasado 22 de enero y quedaron registrados por las cámaras de seguridad del recinto.
La Fiscalía sostiene que los imputados coordinaron varias acciones para distraer a clientes y trabajadores del banco mientras se intentaba concretar una operación por cientos de millones de pesos.
Según Reportajes T13, una mujer, que sería parte del grupo de delincuentes, simuló un desmayo al interior de la sucursal, mientras otro integrante de la organización dejó una mochila que aparentaba contener una bomba.

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Mientras la atención estaba concentrada en la supuesta emergencia, dos hombres realizaron trámites en las cajas de atención. La fiscalía sostiene que uno de ellos entregó un cheque por $777 millones a una funcionaria bancaria para que fuera depositado en la cuenta corriente de la empresa Crea Impresión SpA.
La investigación sostiene que los cheques entregados habían sido sustraídos meses antes y mantenían firmas adulteradas.
Qué dijo la cajera que ingresó cheque por $777 millones en medio de falsa emergencia
Uno de los aspectos centrales de la causa es el rol que tuvo la funcionaria que recibió la documentación. En su declaración ante la policía, Valentina Gallardo explicó que ingresó el cheque como si se tratara de dinero en efectivo y atribuyó ese error al ambiente de tensión que existía en la sucursal.
"El hombre me pasó un cheque por un monto de $777 millones, no recuerdo bien si me pasó 3 o 4 cheques más, me dijo que primero depositara el cheque de los setecientos millones. Yo debido a los nervios que sentía en el momento, comencé a ingresar el monto (...) A todo esto la señora seguía tirada en el suelo, es por ello que solo digité los montos, en el sistema nuestro y en vez de depositarlo como documento, deposité el cheque de $777 millones en efectivo".
La funcionaria también reconoció que no aplicó los procedimientos establecidos para este tipo de operaciones.
"A SU PREGUNTA: No hice el protocolo que corresponde para depósitos de alto valor debido al nerviosismo que sentía durante el momento, nunca había pasado por una situación así".
Una encargada de la sucursal relató que la autorización para la operación de ese monto se produjo en medio de la emergencia que afectaba al banco.
"Fue dentro de todo esto cuando Valentina me solicitó remota (autorizar depósitos por montos mayores). Ese valor era de $777 millones (...) Yo lo autoricé debido a todo lo que estaba pasando".
Según la investigación, el cheque fue ingresado en el sistema como si se tratara de dinero en efectivo y no como un documento sujeto a verificación, lo que permitió que los fondos quedaran disponibles en la cuenta.
Según la fiscalía, el dinero comenzó a ser movilizado hacia otras sucursales. Una de las imputadas habría intentado retirar fondos y solicitar la emisión de vales vista, mientras que otro acusado logró cobrar uno de esos documentos por $45 millones en una sucursal de Huechuraba.
Por esta causa han sido formalizados Nicolás Pailamilla, Catherine Rivas y Valentina Gallardo. Los dos primeros permanecen en prisión preventiva, mientras que la funcionaria bancaria quedó con arresto domiciliario nocturno luego de que la Corte modificara la medida cautelar decretada inicialmente.
La investigación continúa en desarrollo y el Ministerio Público busca determinar el paradero de otros participantes, además de establecer el destino final del dinero que alcanzó a ser retirado.

