Primera renuncia. Según fuentes del Ministerio de Ciencia, la solicitud de desvincular a funcionarios fue sólo la gota que rebalsó el vaso en la tensa relación entre la ministra Ximena Lincolao, y el exsubsecretario Rafael Araos. La noche del lunes, Presidencia informó la renuncia del subsecretario, convirtiéndose en el primero en dejar el cargo en el gobierno de José Antonio Kast.

  • La propia Lincolao había propuesto el nombre de Araos para dirigir la subsecretaría a partir del 11 de marzo. El epidemiólogo con un magister en Ciencias Médicas en Harvard, había trabajado en el Ministerio de Salud durante el gobierno de Sebastián Piñera como asesor estratégico en el manejo de la pandemia Covid-19.
  • Aunque no se conocían mayormente, en un comienzo la relación fue cordial. Pero Araos, que tiene un bajo perfil, más técnico y meticuloso, fue chocando con el carácter más enérgico e impredecible de Lincolao. Aunque los dos comparten el propósito central de ir poniendo el foco en el área de tecnología y en ciencias aplicadas, la ministra sería más radical en esa línea y buscaba resultados a corto plazo.
  • Comenzaron las discusiones entre ambos en temas como el Presupuesto y los mecanismos de financiamiento a la comunidad científica. Según señalan fuentes del ministerio en más de una ocasión Araos le preguntaba “¿Qué quieres que yo haga?” sin obtener respuestas. En otras Lincolao se retiraba de las reuniones sin dar explicaciones.

“Otro estilo”. La ministra señaló en El Mercurio que tenían con Araos “diferencias de estilo y trabajo”. “Yo vengo de un país con otro estilo. En EE.UU. hay otra velocidad. Yo vengo del mundo en que si hay que hacer cambios es mejor hacerlos rápido, es mejor que las cosas pasen ahora a que pasen en dos años más (…) Yo busco a alguien que sepa ejecutar, que sea ágil”, afirmó.

  • Lincolao niega la versión -que trascendió la semana pasada- respecto a que le envió una nómina de personas para remover y que él se negó a firmar. “La historia que hay una lista de 40 personas que se va a desvincular es falsa. No existe esa lista”, dijo.  Sin embargo, cercanos a Araos señalan que la ministra sí le solicitó verbalmente sacar en torno a 48 funcionarios, lo que en un ministerio con 144 funcionarios hubiera sido un remezón interno.
  • Los funcionarios, que vienen del gobierno anterior, esperaban permanecer hasta fin de año cuando finalicen sus contratas. La presidenta de la asociación, Barbara Freire ya se coordinó con el presidente de la ANEF, José Pérez Debelli, para activar un protocolo de alerta ante los posibles despidos. Lincolao espera aclarar el tema en una reunión con los dirigentes, y en el ministerio creen que echará pie atrás a la decisión de removerlos.

El equipo de Lincolao. La ministra, que vivió en Estados Unidos casi 30 años, no tiene experiencia previa en el Estado, lo que le ha generado algunas dificultades en la etapa de instalación.

  • Ha tomado decisiones que han sorprendido al equipo. Aunque previo a su ingreso al gobierno venía trabajando con un asesor (Francisco Contreras), no lo contrató en el ministerio y resolvió trabajar sin jefe de gabinete, un hecho inusual en el aparato público. Esto significa que varios asesores se turnaban para llevarle la agenda y programarle las reuniones.
  • Su más cercanos son Pamela Gidi, jefa de asesores y Alexis Sánchez, que ejerce tareas diversas como jefe territorial. Este asumió después de los hechos de la Universidad Austral, donde la ministra fue agredida en una protesta de estudiantes. En el ministerio habían recomendado a Lincolao no asistir a ese viaje, pero ella no atendió los consejos.
  • La ministra había decidido fusionar su gabinete con el de la Subsecretaría, pero Araos se fue con dos de sus asesores, la jefa de gabinete Camila Skewes y la jefa jurídica Alejandra Tagle. Días antes, el 5 de mayo, había renunciado el asesor legislativo Rodrigo Escobar.

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Diseño de Ciencia. Fuentes del ministerio dicen que no hay una directriz clara o un plan estratégico sobre el nuevo diseño y foco de la repartición y eso genera desorden y tensión interna.

  • Aunque Lincolao y Araos se habían puesto de acuerdo en reevaluar la política de becas para posgrados en el extranjeros -decisión que abrió una de los primeros flancos a la ministra- luego tuvieron diversas diferencias respecto al nuevo Presupuesto de la cartera y los recortes en los que trabajó el subsecretario.
  • Araos estaba negociando con los Gobiernos Regionales, traspasar a estos parte del financiamiento en Ciencias de las Universidades, para descomprimir fondos. Pero este es un mecanismo de largo plazo y sin resultados inmediatos.
  • Lincolao en tanto realizó la semana pasada una gira tecnológica por EE.UU. con el canciller Francisco Pérez Mackenna, en el marco del programa Choose Chile, con el objetivo de atraer inversión, infraestructura digital y formación de capital humano para sectores estratégicos de la economía. Allí se reunió con representantes de Silicon Valley, META y NVIDIA y GROK.
  • Aunque es un ministerio técnico, Ciencia se ha convertido en una cartera especialmente compleja por los fondos acotados y la presión de las comunidades científicas. Sólo en el gobierno anterior pasaron cuatro ministros diferentes por esa cartera: Flavio Salazar, Silvia Díaz, Aisén Etcheverry y Aldo Valle.
  • Mientras se define al sucesor de Araos -Lincolao comenzó la búsqueda del perfil- asumirá la subsecretaría Carolina Rossi, jefe de la división de Tecnología Emergente.

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