Tres hombres y una mujer emprendieron este miércoles el primer viaje tripulado a la Luna desde 1972, una odisea histórica que pretende impulsar a Estados Unidos hacia una nueva era de la exploración espacial.

La misión de la NASA bautizada Artemis II se ha gestado durante años, con repetidos contratiempos. Pero finalmente despegó de Florida este miércoles pasadas las 18:24 horas locales (19:24 horas de Chile).

El equipo de astronautas integrado por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, debe permanecer en misión durante unos 10 días.

La nave se lanzó a toda velocidad alrededor del satélite natural de la Tierra sin aterrizar, una misión similar a la que hizo el Apolo 8 en 1968.

En un día de sol radiante, el llenado de los cuatro depósitos con hidrógeno y oxígeno líquidos comenzó a las 08:35 horas locales. Cuando se haya completado ese proceso el cohete tendrá un peso adicional de 1.000 toneladas, para sumar un total de más 2.600 toneladas.

Se espera que unas 400.000 personas asistan al lanzamiento. Entre estas, Alyx Coster, quien se declara "muy orgullosa" de que sus tres hijos de 10, 11 y 18 años sean "testigos de este momento histórico".

¿Qué busca la histórica misión a la Luna Artemis II?

El viaje marcará una serie de logros.

Será la primera vez que una mujer, un hombre negro y un ciudadano no estadounidense participen en una misión a la Luna.

También será el primer vuelo tripulado del nuevo cohete lunar de la NASA, denominado SLS.

El enorme cohete color naranja y blanco está diseñado para permitir que Estados Unidos regrese de manera recurrente a la Luna en los próximos años.

El objetivo a futuro es establecer una base permanente que sirva como plataforma para una exploración más profunda.

"Es un peldaño hacia Marte, donde podríamos tener la mayor probabilidad de encontrar evidencia de vida pasada, pero también es una piedra de Rosetta para entender cómo se forman otros sistemas solares", dijo Koch en una conferencia de prensa el fin de semana.

"Lo que buscan las misiones Artemis es no solamente establecer una base lunar en el polo de nuestro sistema natural, sino que también probar la tecnología para eventualmente llegar a Marte y en el futuro marcar una nueva era de uso de minerales de la Luna y de eventualmente Marte", complementó al respecto Bernardita Ried, PhD (c) en Stanford y divulgadora del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile.

La misión estaba inicialmente prevista para despegar en febrero. Pero los repetidos contratiempos la frenaron e incluso obligaron a regresar el cohete a su hangar para análisis y reparaciones.

Si el lanzamiento de este miércoles se cancela o retrasa, habrá más oportunidades de despegue hasta el 6 de abril, aunque el tiempo para finales de la semana parecía ligeramente menos favorable.

"Tendremos que vigilar esos cúmulos de nubes inquietas y posiblemente algunos chubascos y ráfagas de viento", dijo el martes Mark Burger, responsable meteorológico del lanzamiento.

Pero indicó que, incluso si se producen algunos chubascos, "ninguno parece particularmente intenso". "Deberíamos poder encontrar un espacio de cielo despejado para lanzar Artemis".

"Lo esperamos con muchas ganas, nunca hemos visto nada parecido", dijo a la AFP Melinda Schuerfranz, una mujer de 76 años, que viajó de Ohio a Florida para presenciar el lanzamiento.

 

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