La NASA acaba de anunciar su próxima aventura espacial. Esta vez será una misión titánica, literalmente.

El protagonista de esta nueva expedición por el sistema solar será Dragonfly (libélula), una pequeña aeronave con rotores parecida a un dron.

Su objetivo es aterrizar en Titán, la luna más grande de las 31 que se conocen de Saturno.

"Visitar este misterioso mundo oceánico podría revolucionar lo que sabemos sobre la vida en el universo", dijo en un comunicado Jim Bridenstine, administrador de la NASA.

"Esta misión de vanguardia hubiera sido impensable incluso hace unos años, pero ahora estamos listos para el increíble vuelo de Dragonfly".

La misión partirá en 2026 y llegará a su destino en 2034, luego de recorrer más de 840 millones de kilómetros a través del espacio.

https://www.youtube.com/watch?v=IdYeWN9ZivE

Titán es más grande que Mercurio y en el sistema solar, la única luna que la supera en tamaño es Ganimedes, que orbita alrededor de Júpiter.

¿En qué consistirá la misión y por qué entre tantas opciones la NASA considera a Titán un buen lugar para buscar señales y el origen de la vida?

Un lugar parecido a la Tierra

Los científicos de la NASA definen a Titán como un lugar "único" y "ricamente orgánico".

Es un satélite helado con una superficie rocosa formada por hielo, aunque posiblemente tenga océanos de agua líquida bajo la superficie.

Titán tiene una atmósfera compuesta de nitrógeno, como la Tierra. Pero a diferencia de nuestro planeta, tiene nubes, lluvia, mares y lagos de metano.

El aire de Titán es lo suficientemente denso como para recorrer el terreno sin un traje espacial, pero sería necesario usar una máscara de oxígeno y protección para una temperatura que ronda los -179 ºC.

¿Por qué ir a Titán?

Los estudios han mostrado que Titán podría ser similar a cómo la Tierra en sus orígenes.

Por eso, los científicos creen que aprender sobre ella puede brindar pistas sobre cómo surgió la vida en nuestro planeta. Incluso podría ser potencialmente habitable.

En su clima y su superficie ocurren fenómenos orgánicos, energéticos y relacionados con el agua que son muy similares a los que podrían haber generado la vida en la Tierra.

¿Cuál será la misión de Dragonfly?

Cuando la libélula aterrice, explorará durante casi tres años una docena de lugares en busca de procesos químicos que ocurren tanto en Titán como en la Tierra.

Entre los sitios a los que irá están desde dunas, hasta el fondo de un cráter en el que posiblemente hubo agua líquida y moléculas orgánicas que contienen carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, que al juntarse con energía conforman la receta de la vida.

Dragonfly también investigará las propiedades de la atmósfera y la superficie, así como las reservas de líquido subterráneo.

En otras palabras, su tarea averiguar si en Titán hay o al menos hubo vida.

¿Cómo es Dragonfly?

Esta libélula robótica está formada por ocho rotores que le permiten volar como un dron. Esta será la primera vez que la NASA utilice este tipo de nave en un lugar distinto a la Tierra.

El pequeño dron hará su expedición con vuelos cortos y "saltos de rana" de hasta 8 km. En cada parada tomará muestras de la diversa geografía que encuentre a su paso.

Según explican los encargados de la misión, volar en Titán es más fácil. En la superficie de esa luna la atmósfera es cuatro veces más densa que en la Tierra y la gravedad es una séptima parte de la de nuestro planeta.

En total, Dragonfly volará 175 km, casi el doble de la distancia que han recorrido en total todos los vehículos que han ido a Marte.

 

Publicidad