“La voy a ver caminando al cementerio y me demoro 45 minutos”: La historia de amor del extenista Hans Gildemeister
Instagram - La historia de amor de Hans Gildemeister
Una romántica y conmovedora historia de amor es la que rodea al extenista Hans Gildemeister, de 70 años, quien enviudó en 2022 luego de que su esposa, Margarita Domínguez, falleciera producto de un cáncer de pulmón.
Recientemente, uno de los íconos del deporte a nivel nacional conversó con LUN y entregó detalles de su historia personal, desde Zapallar, donde se encuentra radicado hace varios años y donde veraneaba cuando joven.
"Fue el amor de mi vida, la conocí cuando ella tenía 16 y yo 18. Tuvimos un matrimonio maravilloso, de esos de película, con casi 44 años casados", comentó el mejor doblista en la historia de nuestro país, en conversación con el medio citado.
Con su pareja, formó una familia de cinco hijas y 12 nietos, quienes vive en Santiago y sólo viaja a la capital para visitarlos, según detalló.

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La nueva vida de Hans Gildemeister en Zapallar
"Me quedé a vivir en Zapallar cuando enviudé. Acá disfruto de la vida tranquila y estoy cerca de mi mujer, sus recuerdos. A Lala la voy a ver caminando al cementerio y me demoro unos 45 minutos. Ella fue mi todo, tuvimos 12 nietos, aunque sólo alcanzó a conocer 11", comentó el extenista.
En la entrevista, detalló que aprovecha el recorrido para disfrutar del balneario. "De mi casa el cementerio queda a unos ocho minutos en auto, trato de ir a pie. Es una ruta muy linda a nivel del mar y ves a mucha gente. Es un lugar muy especial, muy místico, por eso que me gusta ir al menos una vez al mes, aunque trato de arrancarme más si puedo", señaló.
A su pareja le detectaron un tumor cerca de dos años y medio antes de su fallecimiento. "Por eso ella quiso quedarse acá en Zapallar, porque podía descansar, a veces salir a caminar, y respirar aire puro para recuperarse de las quimios", complementó.
"Vivo solo y disfruto de la calidad de vida que hay acá. A Santiago trato de ir poco, pero tengo que ir a las revisiones médicas, los cumpleaños de los nieto y a ver a mis hijas"; sostuvo Hans Gildemeister.


